SOBRE WAIRINAS

¿QUIENES SOMOS? 

WAIRINAS es una adaptación de la palabra Wairiina que quiere decir alpargata en Wayuunaiki (lengua indígena colombiana).

Somos una marca de alpargatas fabricadas en Colombia,  con base también en España,  que cree firmemente que ofrecer calidad y diseño de una manera sostenible sí es posible. Por este motivo, y con el fin de apoyar una tradición ancestral, todas nuestras alpargatas están hechos a mano, por pequeños productores, y tratamos de utilizar materiales respetuosos con el medio ambiente.

 ‘‘Ayudamos a nuestros consumidores a reencontrarse con lo artesanal, mediante un modelo de comercio justo que ayude al progreso de las personas con las que trabajamos’’

 

 

UN POCO DE HISTORIA

La firma la creamos , en 2015, Gabriela Eguidazu (española y residente en Bogotá, Colombia) y Sophie Arrú (franco-española residente en Madrid, España), con el objetivo de ofrecer moda de calidad y diseño, de una manera sostenible.

Atraídas por la diversidad étnica y cultural de Colombia, y el gran número de artesanos distribuidos por su geografía, nos interesamos por las artesanías del país e identificamos un producto genuinamente colombiano: las alpargatas.

Ambas, fascinadas por la historia y color de este calzado, trabajamos con artesanos para actualizarlo y así darle un alcance internacional. Además apostamos fuertemente por trabajar en un marco social, inspirado en el comercio justo.

“Incorporámos calidad y color a las alpargatas tradicionales de Colombia, transformando así un producto genuinamente colombiano en un calzado de moda internacional ”

El resultado es una colección de exóticas alpargatas elaboradas con el cuidado y precisión de los artesanos y un enfoque sostenible, donde el color es el protagonista.

Pero WAIRINAS no somos solo 2, sino también los artesanos- con los que trabajamos en Colombia- Adrian (fotógrafo), Jorge (programador), Fernando, Diego, Jaime, Alberto… y todos los amigos y familiares que nos han ayudado en el comienzo para hacer de este bonito  proyecto una realidad.

¡GRACIAS POR CREER EN WAIRINAS!